Pnina Ezra y Ofira Nir

Ofira Nir \\ Sobreviviente de la masacre en el moshav Netiv Ha’asara
Pnina Ezra \\ Coordinadora educativa, Espacio de Pertenencia del Pueblo Judío, Unidad de Conexión del Pueblo Judío en la Agencia Judía
La familia Nir de Netiv Haasara tiene un protocolo no escrito: cuando suena la alarma de color rojo y entran al cuarto blindado abren la puerta si se escuchan golpes en la puerta, porque es probable que sea una persona que necesita refugio.
Pero en la mañana del 7 de Octubre, el hijo menor de Ofira Nir decide no responder a los golpes en la puerta. Esta decisión salva sus vidas, y los terroristas de Hamás continúan con la masacre en el moshav Netiv Haasara. No es la primera vez que sus vidas se salvan ese día: el hijo de Ofira planeaba salir a pescar en la playa de Zikim, pero se ofreció como voluntario para la agricultura y se quedó en casa. Posteriormente descubrió que tres de sus amigos habían sido asesinados.
Ofira vive en el moshav Netiv Haasara hace más de tres décadas. Es miembro del comité del moshav y después del 7 de Octubre se convirtió en coordinadora de la comunidad cuyos veinte residentes fueron asesinados en la masacre. Crea contacto con todos los factores de ayuda relevantes, y también los representa frente a la Agencia Judía y al Fondo para Víctimas del Terrorismo. Así conoce a Pnina, empleada de la unidad de conexión en la Agencia Judía, reclutada para el trabajo del Fondo para Víctimas del Terrorismo desde su primer día de la guerra y trata con la gente de los moshav y kibutz. Se compromete a ayudar a Ofira y la comunidad de Netiv Haasara en todo lo necesario y entre las dos se desarrolla una conexión diaria cercana.
«A través de Ofira logramos llegar a todos los residentes del moshav y asegurar que todos recibieran el apoyo completo del Fondo», cuenta Pnina. «Hablábamos todos los días, y a pesar de las circunstancias tristes, se creó entre nosotras algo especial».
A pesar del trauma con el que se enfrenta Ofira, no renuncia al bienestar de la gente del moshav. «Es una mujer encantadora, se ve que los miembros de su comunidad están profundo en su corazón», continúa Pnina. «El trabajo con los amigos era a veces difícil y no siempre gratificante, y lo hizo mientras ella misma se enfrentaba con un trauma no simple, pero no se arrepiente. No sé si hay muchas personas que podrían haber aguantado esto en un período así».
«Las mujeres del Fondo para Víctimas del Terrorismo son mujeres increíbles que nos ayudaron mucho. No solo en el asunto económico, sino también en la contención, empatía, enfrentamiento y abrazo», cuenta Ofira.